Moving time  један сат 25 минуте

Вријеме  2 сата 38 минуте

Број тачака  1861

Uploaded 01.05.2019.

Recorded мај 2019

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5,96 km

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близу  Cabezo de Torres, Murcia (España)

"Los Guardianes Protectores de la Huerta". Así se llama la ruta guiada (excepcional guía apasionado de la historia que nos explica todos los detalles de lo que vamos viendo) que parte desde la población del Cabezo de Torres para visitar el legado de época árabe (tomando como eje el legado de Ibn Mardanís, más conocido como el Rey Lobo, que gobernó durante el siglo XII un amplio territorio) que hay en la zona. Es muy lamentable el estado de abandono absoluto de algunos de los restos ya que algunos de éstos son de gran valor arqueológico.
Comenzamos la visita acercándonos a la alberca musulmana que hay en el mismo Cabezo de Torres (junto a lo que queda del Molino Armero del Siglo XVII) para continuar caminando por la huerta para acercarnos a la Alberca del Castillo de Larache, también conocida como "Huerto Hondo", que conserva aún algún resto de enlucido original. Nos acercamos al vecino Castillo, Almunia o Palacio de Larache, o lo que queda de él (lamentablemente la historia ha borrado gran parte de su esplendor y hay que tener mucha imaginación para hacerse una idea de lo que fue). Éste era el lugar en donde agasajaban a los invitados que venían a ver al Rey Lobo. Nos acercamos ahora al lugar en donde estaba el mayor receptor de aguas de las tres grandes albercas que se construyeron para dotar de suficiente agua almacenada a los importantes edificios, estamos hablando el "Albercón", al pie del Castillejo. Lamentablemente no queda prácticamente nada que se pueda reconocer de éste por lo que la imaginación ahora debe emplearse al máximo. Subimos apenas algún metro hacia el Palacio del Casitillejo (antigua Palacio de Ibn Mardanís) para obtener vistas sobre todo el entorno y comprender mejor la relación geográfica entre los diferentes elementos. No visitamos ni el Castillejo ni el famoso Castillo de Monteagudo, dos estructuras sin duda muy importantes dentro del legado de esta época. Lo dejamos para otra ocasión. Por último retornamos al Cabezo de Torres para subir al Cabezo de Abajo (era otro castillo del que no queda absolutamente nada y está todo lleno de basura) desde el que se obtiene otra perspectiva.
Antes de la visita nos hizo una interesantísima introducción el guía de toda la historia del entorno.
También es importante resaltar todo el entramado de acequias que intercomunicaban todos los puntos neurálgicos y los dotaban del líquido más preciado. Muchas de ellas siguen aún en funcionamiento teniendo la misma función aunque ahora sus caudales sean mucho más humildes al igual que los huertos que riegan.
En resumen una interesante visita que te deja un sabor agridulce. Por un lado está el interesante legado que tenemos pero por otro está su lamentable y absoluto estado de abandono y su poca difusión.

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