-
-
109 m
-2 m
0
8,4
17
33,74 km

Погледана 1089 пут(a), скинута са сервера 20 пут(a)

близу San Miguel de Meruelo, Cantabria (España)

El pasado domingo Javi y Sergio se juntaron de nuevo con la idea de replicar, tal y como ya os contamos, la ruta nº 111 de nuestros amigos de Cantabriaenbici.com: Playa de la Arena, Cabo de Quejo y Marismas de Joyel, de la cual os adjuntamos el track corregido y actualizado.
La jornada ya prometía, ya que para empezar Jose no se pudo unir el grupo por un pequeño percance doméstico familiar: esguince de Patri en el mejor momento del partido, y que conste que no hago ningún comentario porque me la quiero mucho que sinooo…¡un fuerte abrazo y cuídate!
Por otro lado Javi había hecho unos nuevos fichajes para la causa, y habían quedado con 6 amigos para que participaran en la ruta…pues bien, dos de ellos, ya no llegaron al punto de partida porque se les rompió el soporte con el que transportaban las bicis y una de ellas quedó totalmente destrozada…y ¡todavía no habíamos empezado!
Con los cual, por una vez Javi no fue puntual (siempre hay una primera vez para todo jajajaja) y a las 09:00 de la mañana llegó a Meruelo junto con los supervivientes César, Sergio, Oscar y Pedro.
A Sergi (para distinguirlo del nuevo fichaje Sergio), le dio esta vez tiempo suficiente para preparar toda su parafernalia, ya que el despliegue en la llegada fue total…ruedas deshinchadas, cuernos hacia arriba, etc...con lo cual estaba encantado, nadie le presionaba para empezar…
La ruta no es de mucha dificultad, vienen a ser unos 36 kilómetros, pero como todas las rutas de costa, de continuas subidas y bajadas, y algunas de cierta pendiente…y claro si a eso le sumas el calor del verano y como decirlo…la falta de kilómetros para alguno, la ruta se hace un poco más dura de lo normal ¿verdad?
Empezamos en el centro de Meruelo, para dirigirnos hacia la iglesia de Santa María de Bareyo, donde paramos para la primera foto de grupo.
De allí nos dirigimos hacia la costa, pasando por una incursión a la ría de Ajo.
La pena de la ruta fue que nos coincidió con marea baja, y francamente hay mucha diferencia en el paisaje, por lo que la recomendamos de poder escoger, con marea alta, ya que casi no vimos agua como podréis apreciar en las fotos.
Después visitamos la Playa de la Arena, haciendo una nueva incursión por un camino estrecho y sin salida de nuevo con vistas a la ría.
Luego toco subir, y siempre que se sube hay que hacerlo con cabeza, como dice nuestro maestro Jose con inteligencia regulada, que todos al final llegamos al mismo sitio…
En las subidas Pedro nos demostró todo su poderío, y el calor no le afectaba nada, porque casi no sudaba…se olvidó los guantes y le resbalaba hasta el manillar, ahí es nada…
Después de un pequeño descenso tuvimos que subir de nuevo hasta el alto de Quejo, donde las vistas de la costa y los acantilados son todo un espectáculo, solo por ello ya valía la pena la ruta…
El descenso, con mucho cuidado, ya que estaba muy roto y empinado, y a pesar de que Sergi se lanzó, en la primera parte, en cuanto pudo puso de nuevo pie en el suelo, que no está el patio para hacer locuras…
De esta forma llegamos hasta Isla, inundada de veraneantes, y pensar que ¡hacía dos minutos no veíamos a un alma!
Después nos tocó atravesar las Marismas de Joyel y el Molino de mareas de Soano, de gran belleza y con un entorno espectacular…muy muy recomendable…
Pasando el Molino, Javi casi se tira al agua del calor que hacía, pero en el último momento se lo pensó y se echo atrás…¡por poco no le vimos todos en remojo!
La ruta continuaba por un precioso sendero, con dos únicas piedras en el camino, que estaban como no podía ser menos, reservadas para nuestro acompañante Pedro…y claro, se las comió, como decía él con el hombro para atrás y logró doblar la bici…menuda avería sí señor, ni queriendo lo hubiese conseguido…rueda doblada y rozando el cuadro, imposible rodar…y ahí intervino la fuerza bruta de César para colocarlo todo en su sitio (más o menos) y tuvimos la suerte de poder continuar, jajajaja.
Pasamos por la playa del Ris de Noja, y como la bici de Pedro, ya no estaba para muchas más aventuras pusimos camino de vuelta, no sin antes hacer una pequeña incursión en un camino de pinchos y ortigas…(aquí el track no se puede seguir, por lo que os lo publicaremos el nuestro modificado y corregido para que os evitéis el mal rato…)
La llegada a Meruelo, con parada incluida en el súper para reponernos de Aquarius, toda una odisea, ya que el cambio de Pedro era todo menos cambio, ya que le iba saltando la cadena de un piñon a otro sin quedarse fija…
Al final, una ruta preciosa y espectacular, que recomendamos hacerla, si podéis escoger eso sí, con marea alta, con alguna bajada trialera y alguna rampa que otra para sudar un poco y subir las pulsaciones.
Un día excelente y enhorabuena a nuestros nuevos compañeros, que consiguieron todos completarla a pesar de todas las aventuras del día…
¡Hasta la próxima!

Коментари

    You can or this trail